Manual Instrucción Cósmica

¿La VERDAD CIENTÍFICA…? ¿Qué coño es eso?

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Os recuerdo que la primera noticia sobre este asunto, me la dio Pedro Pablo G. May a través de un SMS en el que me decía…; Revista MÁS ALLÁ del mes de Agosto (número 258): La familia del faraón AKENATÓN, padre de TUTANKAMON, era ASTURIANA. Además, te citan en el artículo y reproducen la portada de CANTABRIA, CUNA DE LA HUMANIDAD en la página 75.

 

 

Jorge Mª Ribero Meneses

(por deseo expreso del autor, dejo el color de fuente original envido por él mismo a la redacción de Nueva Tartessos. Soliman Or) 

 

Como la revista en cuestión se había agotado al Este de la Atlántida, un ángel que responde al nombre de Ángel Ledesma y otro llamado Paco Ortuño, se preocuparon de que el número en cuestión de la revista Más Allá llegase a mis manos por dos vías distintas… Y días después, cuando estaba en el Super comprando una crujiente chapata para hacerme un delicioso bocata de pan con tomate, después de mi soberbio baño de mar y de mis diez kilómetros de caminata en ayunas, me sorprendió ver la portada de la revista de mayor tirada del mundo, National Geographic, consagrada a ese mismo asunto. Ocioso es decir que me fui contento como un niño para casa, dando saltos por la empinada cuesta con mi chapata y mi National Geographic bajo el brazo…

Tras dar buena cuenta del superbocata (que enriquecí con unas casi transparentes tiritas de queso manchego tierno García Barquero), me dispuse a devorar el extenso y soberbiamente ilustrado reportaje de la revista citada, en relación con los datos que han aportado los estudios del ADN de Tutankamon y de los que han resultado ser sus padres y abuelos (Amenhotep III y IV y sus respectivas esposas)…

Tras leer la página de Más Allá sobre este asunto, escrita por Nacho Ares, ya sabía yo que del tema que a mí más me interesaba, la internacional National Geographic iba a decir más bien poco, por no decir que nada…, pero uno tiene siempre la esperanza de que en la conducta de quienes se dicen editores, periodistas o científicos alumbre por lo menos un mínimo destello de HONRADEZ que, como la mayoría de vosotros habréis podido constatar ya a estas alturas de la vida, es la virtud más escasa e infrecuente entre los seres humanos…

Lo que Nacho Ares explica muy bien en Más Allá, es que a los científicos egipcios que (parece ser que muy a regañadientes), accedieron al fin a que se efectuasen los estudios del ADN de Tutankamon para tratar de despejar todos los interrogantes sobre su origen…, les ha contrariado tantísimo el hecho de descubrir que el Faraón en cuestión y todos sus antepasados más directos ERAN DE ORIGEN EUROCCIDENTAL y parece ser que IBÉRICO (para más INRI), que han optado por declarar secretos los resultados de los estudios en cuestión. Como SIEMPRE… Una actitud muy científica: todo aquello que se descubre que contradice los intereses de quienes lo descubren, ora se destruye, ora SE OCULTA…:

¿La VERDAD CIENTÍFICA…? ¿Qué coño es eso?

Para acabarlo de arreglar, el autor del reportaje de National Geographic es el responsable máximo del Consejo Superior para las Antigüedades de Egipto. Es decir, el más interesado en esconderle al mundo el NOTICIÓN y la BOMBA que supone que varios de los más importantes y afamados FARAONES del antiguo Egipto, FUERAN ORIGINARIOS DEL NORTE DE ESPAÑACon lo cual, ya no son sólo las tesis de cierto Introitista anfibio las que ¡¡¡desde el año 1984!!! vienen sosteniendo que los antiguos Egipcios ERAN ORIGINARIOS DEL KANTÁBRICO, sino que las tesis de ese iluminado cuentan desde ahora con el aplastante refrendo de esos análisis del ADN que, ¡en mala hora! (pensarán los Egipcios), consintieron hacerles al joven Tutankamon y a toda su parentela…

 

Si el asunto se ha declarado SECRETO, entonces ¿cómo diantre ha trascendido la noticia sobre el ORIGEN ASTURIANO de Tutankamon y de sus mayores? Pues porque en sendos programas emitidos en Estados Unidos por Discovery Channel, en relación con este tema, hubo alguien que deliberadamente o fruto de un lapsus, permitió que apareciera en imagen la pantalla de un ordenador en la que se veían reproducidos los marcadores genéticos del análisis efectuado…

Lo que sigue es fácil de imaginar: un lince (no el ibérico Antonio Enrich que dio nombre a los INTROITOS…) sino un ilustre biólogo molecular que vio ese programa, el Doctor Whit Athey (que, para más sorna, comparte apellido con el dios Athón y con el padre de Tutankamon, Aken-Athón…), pegó un salto en su asiento al descubrir que esos marcadores genéticos correspondían, incontestablemente, a unos individuos originarios del EXTREMO OCCIDENTAL del continente europeo… Lo que viene a ser lo mismo que decir a unas personas del NORTE DE ESPAÑA, una vez ha quedado ya GENÉTICAMENTE archiprobado que todos los EUROPEOS y, muy especialmente, los OCCIDENTALES, hunden sus raíces en el KANTÁBRICO

Pero, amén de la feliz observación del Doctor Athey, contamos con otras pruebas que confirman que, efectivamente, Tutankamon y toda su estirpe eran más ASTURIANOS que la sidrina o que la regata de descenso del Sella…

Como hoy, con eso del plástico navegante de los cojones, ya me he extendido demasiado, os lo iré contando en los Introitos sucesivos, para rematar mi presentación con un final DE TRACA que quiero hacer coincidir con la celebración de LA DIADA, el próximo día 11 de Septiembre. Porque un día después cumplirá su primer añito de vida ese fenómeno de la Naturaleza y nieto mío al que llamo El LERTXUNDIANO y, como no podría ser de otro modo, mi Introito posterior va a estar dedicado a él…

Lo escribí hace ya muchos años: como quiera que mis tesis sobre el origen KANTÁBRICO de la Humanidad, a lo largo del CUARTO DE SIGLO transcurrido desde que las alumbré, han trascendido universalmente  "en el gremio arkeológico" muchísimo más de lo que os podáis imaginar, cada vez va a ser más enconada la labor de quienes, dispuestos a dar la vida antes de permitir que mis tesis sobre la PRIMOGENITURA IBÉRICA lleguen a consagrarse definitivamente, van a hacer todo lo inimaginable para esconder descubrimientos como el que nos ocupa, que SON LOS ÚNICOS que, más tarde o más temprano, acabarán consagrando mis tesis a escala universal.

Y a todo esto, os preguntaréis, ¿qué puñetas tenía que ver el DESTINO con todo lo que os acabo de contar? Pues muy sencillo: yo descubrí la CUNA KANTÁBRICA DE LA HUMANIDAD en la madrugada del muy tardío Jueves Santo del día 19 de Abril de 1984. Pues bien, a pesar de ATAPUERCA y de todos los descubrimientos arkeológicos que me han venido dando la razón desde entonces, si a partir del año 1994, diez años después, no hubieran empezado a investigarse y difundirse los primeros estudios del ADN que establecían que los pobladores del Kantábrico central y oriental son LOS ÚNICOS DESCENDIENTES DIRECTOS DE LOS MÁS VIEJOS HOMO SAPIENS CONOCIDOS, mis tesis se habrían visto arrinconadas por la Historia como una elucubración más, hasta que vaya usted a saber si dentro de un siglo o de un milenio, se produjera un descubrimiento fortuito que me diera la razón…, o bien alguien me rescatase del olvido y en una coyuntura mucho más favorable que la DURÍSIMA que yo he debido y debo afrontar en todos los sentidos, lograse realizar las excavaciones que vengo proponiendo desde hace lustros y que son LAS ÚNICAS que, amén de darme rotundamente la razón, despejarán para siempre el CÓMO, el CUÁNDO y el DÓNDE de nuestros orígenes

¿Y en dónde AFIRMO que descubriremos nuestro PRIMER ORIGEN? Pues excavando en los cienos y limos que, con DECENAS DE METROS DE ESPESOR, se acumulan en las hoy casi colmatadas BAHÍAS de SAN BIZENTE DE LABARZERA…, SANT´ANDER…, SANTOÑA…, ZUMAYA… y DONOSTIA…, amén de en El Abra de BILBAO.

Sin olvidarnos, por supuesto, de la ISLA de 4.500 metros de altitud que yace sumergida frente a los PICOS DE EUROPA y que algún día le mostrará al mundo qué fue aquella ATLÁNTIDA buscada por la Humanidad desde hace MILENIOS y a la que se han dado las ubicaciones más estúpidas y peregrinas…, casi todas ellas muy lejos del Occéano ATLÁNTICO… Los Griegos, por ejemplo, para seguir viviendo del cuento de que ellos son los padres de la Civilización occidental, siguen erre que erre empecinados en defender que la puñetera e insignificante isla de Santorini es lo que ha quedado del hundimiento de la Atlántida… ¡Ya!, en pleno Mediterráneo…

¿Cómo cojones la habrían llamado ATLÁNTIDA si no fuera porque sus ISLAS se erguían sobre el corazón mismo del ATLÁNTICO?

¡Ay Tutankamon, Tutankamon, cuánto IMBÉCIL y FARSANTE hay por el mundo…!

Y hablando de la Atlántida, a una de mis lectoras le ha roto todos sus esquemas mi afirmación de que eso de que Colón buscaba un camino más corto para llegar a la India, por aquello de las especias y demás milongas, es una patraña como una catedral de grande. Pues sí, me reafirmo en ello: Colón no buscaba la India sino la ATLÁNTIDA porque era tradición inmemorial que aquella extraviada Tierra estaba preñada de ORO... Que fue con este convincente argumento con el que se cameló a la buena de ISABEL LA CATÓLICA. Porque ésta, como buena mujer y buena administradora que era, vio el cielo abierto en ese SUPERBOTE DEL EUROMILLÓN que "El ALMIRANTE" la prometía en forma de lingotes de ORO y que tan útil podría resultar para atender todas las necesidades de su cada vez más poderoso e influyente Reino...

Y al final sonó la flauta por casualidad y apareció el oro de marras, aunque en una tierra que no tenía absolutamente nada que ver con la Atlántida… A pesar de lo cual, Colón debió morirse en mi Puzela natal, plenamente convencido de que había sido él el descubridor del CONTINENTE SUMERGIDO…

Pues bien, no fue él, pero sí que Valladolid ha acabado jugando un papel fundamental en todo este crucial y apasionantísimo asunto…

¡Ay el DESTINO, el DESTINO, qué primorosamente trenza siempre las cosas realmente importantes, trabajando sin prisa alguna y a MUY LARGO PLAZO…!