Manual Instrucción Cósmica

El Rojo y el Negro. Tutankhamon IV

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No, no pretendo plagiar el título de la célebre novela de Stendhal: Le rouge et le noir… Pronto descubriréis el porqué de este título, que al final se ha impuesto al que os había anunciado y que quedará, espero, para el Introito 165. Esto me pasa por bocazas y por deciros los títulos por adelantado…

 
 
 
 
 
 
 

Jorge Mª Ribero Meneses

(por deseo expreso del autor, dejo el color de fuente original envido por el mismo a la redacción de Nueva Tartessos. Soliman Or) 

Mi Introito 162 sobre el silenciado origen céltico-kantábrico de TUTANKHAMON, ha producido numerosas y calurosas reacciones por parte de muchos de vosotros, como cabía esperar de un asunto de tamaña trascendencia histórica que, más allá de la figura de este monarca egipcio, nos atañe muy de cerca a todos y a cada uno de nosotros…

Antes de seguir adelante con la misma materia, quiero compartir con vosotros este enlace que me envía El KÓNDOR, de un blog en el que está dejando recogidos todos mis escritos sobre la ascendencia ibérica de Tutankamon y sus antecesores, ilustrados con algunas de las soberbias fotografías que ha publicado al respecto la revista National Geographic. El Kóndor es un hombre de buen gusto y con un talento natural para la composición y edición de textos, y eso se aprecia en la cuidadísima y agradable presentación que está haciendo de mis escritos en su blog y que tanto facilita su lectura.

He aquí el enlace que me ha hecho llegar, cuyo nombre podréis descifrar sin dificultad (Zumalla-Kóndor-Ribero-Meneses…):

http://zumallakonrm.blogspot.com/p/el-descubrimiento.html

GRACIAS, querido KÓNDOR, por contribuir a la difusión de mis tesis, y enhorabuena.

 

Otra de las cartas que he recibido, tiene como remitente al Señor Vicepresidente de los Pimientos Antifronterizos que, de regreso de sus vacaciones gaditanas, se lamenta entre sonrisas del uso y abuso que hago de su nombre y de lo devaluadito que lo estoy dejando, pobre, al hilo de toda la coña marinera que me traigo con los susodichos pimientos antifronterizos… ¡En mala hora se lo dije!, se dice para sus adentros nuestro inefable amigo Pedro Pablo G. May… He aquí una parte de sus siempre amenas e interesantes palabras:

 

Sólo unas líneas para comentarte que ya estoy operativo y que he dedicado estas últimas fechas a ponerme al día de los introitos agosteños, ya que en el pueblecillo de Cádiz donde estaba no tenía fácil acceso a Internet. Veo que sigues en plena forma y veo también que has usado y abusado de mi buen nombre a placer…  Ya me lo notaba yo últimamente un poco desgastado, jajaja, pero machacar un poco la importancia personal es un ejercicio muy saludable para la salud del espíritu.

 

Tras comentarme varias cosas, al hilo de la educación de los hijos y del limonismo (a las que haré referencia cuando retome ambos asuntos), pasa a decirme:

 

Por supuesto, lo que más he disfrutado han sido tus revelaciones sobre la antigüedad real de los egipcios. ¡Yo también quiero más, como Laura, porfa! Es verdad que el tal Hawass es un mafioso tremebundo. Lo han comentado (sotto voce porque si no serían automáticamente vetados para regresar a Egipto) varios periodistas que han estado allí para hacer reportajes al respecto. También me compré National Geographic para ver qué decía y me sorprendí y cabreé (consecutivamente) por el hecho de que el mafioso egipcio hubiera ocultado de esa manera la información más importante. Algo que, por cierto, también han hecho los medios de información generalistas en España… (lo que tampoco me sorprende, sabiendo cómo funcionan...).

 

Un apunte más: uno de mis mejores amigos de la infancia, al que perdí la pista hace mucho tiempo, era pelirrojo, pero PELIRROJÍSIMO. Aparte de su pelo y sus cejas absolutamente "zanahorios", tenía la piel plagada de pecas del mismo color. Sus padres eran, ambos, pelirrojos, y sus hermanos también. La verdad es que era un espectáculo verles por la calle a los seis cuando iban juntos a alguna parte. Y recuerdo que él estaba muy acomplejado (imagino que el resto de su familia también) por ser tan diferente de los demás. ¡Lo que hubiera dado el hombre por conocer cuanto relatas en este fascinante introito!

 

Bueno, seguiremos informando, que ya me he vuelto a enrollar. Un abrazo, Pedro Pablo.

 

Otro de mis corresponsales es un nuevo lector de mi obra,  ALBERTO BALAGUER que, siempre sobre el mismo asunto, comparte con todos nosotros lo que sigue:

 

La lectura de su último Introito (El silenciado origen IBÉRICO de TUTANKHAMON) me ha decidido a escribirle para compartir algo con usted que ignoro si ya conoce.

 

Ketzalkóatl era una divinidad mesoamericana cuyo nombre suele traducirse como “la Serpiente emplumada”, aunque lo interesante de la peculiar leyenda de esta divinidad, es que sea representada como un hombre BARBUDO y de piel BLANCA…, cuando la Ciencia sabe muy bien que es genéticamente imposible que un indígena precolombino tenga barba… y ese color de piel. Para los pueblos de habla náhuatl, Ketzalkóatl era venerado como su Dios Supremo, siendo representado escultóricamente con barba y con una especie de casco, al tiempo que se dice de él que era PELIRROJO y que había descendido de las estrellas para aportarle el Conocimiento a ese pueblo.

 

Sí, poseía una gran barba ROJA y se le representaba ataviado con una CRUZ en su torso. Algunos de los supremacistas nórdicos utilizaban estos datos como prueba de su remoto “dominio mundial”, producto de las navegaciones de los Vikingos… Un hecho que ya, de entrada, demuestra que aquel supuesto dominio no pudo ser tan antiguo como ellos lo presentaban…

 

La antigüedad hoy reconocida a la ciudad solar  de Tiahuanako y su pirámide “solar” (que tiene la misma planta que la Gran Pirámide de Keops), así como la de Puma Punku (que los mismos indígenas atribuían a gentes remotísimas, añadiendo que ya estaba tal como está cuando ellos llegaron a ella…), se están comenzando a poner en tela de juicio, del mismo modo que las de Egipto que, sin lugar a dudas, tienen la misma firma o bien fueron forjadas por una “mano hermana”. Este Ketzalkóatl PELIRROJO no es más que otra prueba más de la gran migración y expansión colonizadora de esos habitantes de la Europa occidental en tiempos remotísimos.

 

Cuando he leído este último introito he quedado fascinado, al hilo de cuanto comenta usted sobre las migraciones hacia el Norte, hacia el Este y hacia el Sur, de ese sustrato étnico primigenio, originario del Cantábrico. Tiene toda la lógica que los individuos pelirrojos, al emigrar hacia el Nordeste se tornaran rubios “blanquecinos” y que al dirigirse hacia el Sur (hacia el norte de África  o en sus “merodeos” por el Mediterráneo…), se tornasen castaños o morenos.

 

Más allá de la pigmentación y de la Genética, los rasgos morfológicos craneales (la dolicocefalia) suponen una prueba irrefutable de que esos individuos comparten un sustrato común. Y ese rasgo craneal es propio de las cabezas de estirpe faraónica, amén de ser común a los habitantes del Occidente de Europa, tanto septentrionales como meridionales.

 

Otra cosa curiosa es ese sustrato “rojizo” que aún queda en individuos de pelo moreno del  suroeste europeo y mediterráneo. Aún conservan barbas rojizas o ligeramente rojizas… y yo me incluyo entre ellos. Es algo muy curioso el que la barba de un individuo de aspecto “mediterráneo” sea algo rojiza y que su pelo nunca sea negro azabache (azulado), sino negro-rojizo

 

En fin, celebremos que la Genética moderna esté modificando la concepción que se tenía sobre las poblaciones primitivas. Que le estén dando la razón es algo maravilloso. Poco a poco saldrá la verdad a flote.

 

Estos temas, que tan en boca están en nuestras conversaciones entre colegas, los he visto hoy tan justificados, tan elocuentes y tan razonados en su introito que me he sentido verdaderamente… feliz. Esperamos con ansia sus futuros estudios sobre este amplísimo asunto, que tanto dará que pensar a las personas con afán de saber la verdad… Personas con sed de conocimiento y personas justas que jamás utilizarán la verdad histórica y los descubrimientos científicos para fines políticos o ideológicos, racistas o de índole destructiva… y a las que simplemente interesa poder recomponer este rompecabezas que es el ser humano y toda su amplia y anestesiada Memoria.

 

Espero haberle transmitido un poco, aunque sólo sea un poco de fuerza y de arrojo. De todo corazón, ¡un fortísimo abrazo y mucho ánimo! Su acérrimo lector, Alberto Balaguer.

 

Como quiera que en mi propia familia, entre mis hermanos, se da ese caso de personas de cabello oscuro a las que, sin embargo, les nacen barbas pelirrojas, ya desde muy joven he valorado como PRODIGIOSA esa resistencia del gen que determina la pervivencia de esa tonalidad, en lo que constituye un indicio inequívoco de su antigüedad y de su fuerza… Hay que tener en cuenta que la primera población de Sapiens pelirrojos que afrontó la colonización del planeta, hace alrededor de 50.000 años, venía a ser como una gota de agua que se vio rápidamente absorbida por el auténtico mar de familias homínidas que poblaban la Tierra y con las que aquellos Sapiens pioneros fueron HIBRIDÁNDOSE a medida que avanzaron en esa labor, sistemática, de conquista de todo el planeta… En esa feroz confrontación de genes que se produjo cuando los Sapiens kantábricos se fundieron a los Neanderthales y a otras familias afines (todas ellas cortadas por el mismo patrón de la SEMIRRACIONALIDAD). era inevitable que la tonalidad ROJIZA de sus cabellos cediera ante la mayoría abrumadora de todas esas etnias homínidas que, presumiblemente, debían ser rubias en las regiones más septentrionales de Europa, castañas en las centrales y marcadamente morenas y de cabello negro en las mediterráneas, sobremanera en las riberas meridionales de dicho mar (Arabia, Palestina, Norte de África y Sur de España…).

 

Que tantos milenios después sigan aflorando las barbas ROJIZAS en personas de cabello oscuro, habla elocuentísimamente de la extraordinaria fuerza genética de aquellos Sapiens primigenios cuya siembra universal iba a saldarse con el TOTAL EXTERMINIO de todos los homínidos que otrora poblaban la Tierra y con el nacimiento de nuevas razas HÍBRIDAS en las que se funden los rasgos de Sapiens y Homínidos, con claro y amplio predominio de los primeros en cuanto se refiere a la capacidad INTELECTUAL. Porque el resultado de toda esta impresionante mezcolanza racial no ha producido una Humanidad con un nivel intelectual ni remotamente comparable al que poseían aquellos primeros Sapiens de los que descendemos, pero sí que por lo menos ha arrancado a la población humana mundial del CRETINISMO-SALVAJISMO en el que antes permanecía, habiendo convertido a nuestra especie en lo que yo denomino UNA ESPECIE IRRACIONAL EN VÍAS DE DEVENIR RACIONAL Tesis de mi propia cosecha que los comportamientos humanos y los acontecimientos y sucesos mundiales, refrendan y hacen buena TODOS LOS DÍAS

 

En suma que, como dice modesta e irónicamente de sí mismo mi asiduo lector y valiosísimo colaborador ÁNGEL LEDESMA, la hibridación de nuestros antepasados kantábricos nos ha convertido a la inmensa mayoría de los pobladores humanos de la Tierra, en LIGERAMENTE SAPIENS Prometo volver más extensamente sobre este crucial asunto que, como veis, convierte en arenillas las desquiciadas tesis de un señor inglés llamado Charles Darwin, que nos supuso “descendientes de los simios”. ¡Qué suprema CORTEDAD, vive Dios, la de suponer que un W. A. MOZART, un J. S. BACH, un FLEMING, un Th. Alba EDISON, un Albert EINSTEIN… o dos DIOSAS celestiales como OLIVIA DE HAVILAND o como la pelirroja MAUREEN O´HARA, pueden haberse derivado de un FEO y ESTUPIDÍSIMO MONO!

 

MANUEL CANDUELA, otro lector del que tengo constancia hace muy poco, aunque parece que sigue mi trabajo desde hace tiempo, abunda en el mismo asunto…:

 

… respecto a lo que escribe de los pelirrojos como raza primigenia, le comento como curiosidad que yo de pequeño era aficionado a las novelas de "Conan" y en ellas, Robert E. Howard, escritor fantástico americano de los años 30 y creador del personaje, hablaba de los Hiperbóreos como la primera raza y los describía pelirrojos, su decadencia generó a los aesir o arios, rubios y de ojos azules. Es un tema muy recurrente en todas sus novelas fantásticas ¿Como pudo saberlo el joven y prolífico escritor?

 

 

Y con referencia a los nazis, si bien la mayoría de ellos fijaban la India como la cuna del hombre ario, me llama mucho la atención el caso de Otto Rhan, de la división SS Ahnenerbe (Sociedad para la Investigación y Enseñanza sobre la Herencia Ancestral Alemana, creada específicamente para el estudio de los antepasados) que parece hacer derivar todos los mitos occidentales, hercúleos y artúricos de España, de la zona  de los Pirineos.  Sus libros "Cruzada contra el Grial" y "La corte de Lucifer", dan fe de ello. Murió en los Pirineos haciendo el “Consolatum Cátaro” a imagen y semejanza de los antiguos Hiperbóreos.

 

Gracias por sus investigaciones, artículos y por sus Wagnerianos consejos dietéticos. Me he apuntado al "esparraguismo".

 

No me sorprende lo que me dice sobre ese Nazi que supo mirar hacia ESPAÑA en lugar de hacia la India, porque una avanzadísima corriente de pensamiento auspiciada por varios sabios alemanes y franceses de los siglos XVIII y XIX y de las primeras décadas del XX, vislumbró que el origen de EUROPA podía hallarse en la PENÍNSULA IBÉRICA y más concretamente en los PIRINEOS. Y de ahí, por cierto, el que Wagner, en una de sus óperas, afirme que el Santo Grial se hallaba escondido en algún lugar de “la España goda”… Léase, en el Norte de España.

 

La Segunda Guerra Mundial cercenó esa corriente de pensamiento, abriéndose un vacío absoluto a este respecto que se mantuvo hasta que el año 1984 e ignorante de cuanto acabo de apuntar y que fui conociendo mucho más tarde, yo di en DESCUBRIR que LA HUMANIDAD RACIONAL HACÍA TENIDO SU CUNA A ORILLAS DEL KANTÁBRICO…, siendo aquellos primeros antepasados nuestros los que sucesivamente respondieron a los gentilicios de Hesperios, Hyperbóreos, ATLANTES, Libios, Eskitas, KELTAS, EGIPCIOS, GRIEGOS, ASTURES, BASKOS, KÁNTABROS…, etc. etc.

 

LAURIÑA CAAMAÑO, que se ha empeñado en que todos aprendamos Gallego, me ha trasladado también estos comentarios respecto a sus antecesoras…:

 

A miña avoa Asunción ( da familia dos Gurachos de Caldebarcos) e a miña bisavoa Sara (dos Polos de Noutigos), tiñan o pelo tan crecho e tan crecho que o tiñan que peinar con aceite. Nas poucas fotos que teno achandado, parecen ondas do mar. Nos, somos así mais ou menos coma os dalmatas ou os cans de palleiro. O meu Manolo, cando lle medra a barba salelle bermella, e agora que o sei, ainda me gusta máis. Eu, despois de saber todo esto, son unha Neardenthal cuspidiña, anque nos meus adentros ferveme o sangre por saber.

 

Lauriña escribe como habla. Por eso he organizado un poco su cartita, porque de la forma como yo la he recibido, ni dios habría sido capaz de entenderla. Ahora, con cada cosa en su sitio, creo que resulta transparente. No la traduzco, porque es un hermoso ejercicio éste de reconocer en el Gallego (y en muchos casos, también en el Catalán), los rasgos de la vieja lengua ROMANZE que diera vida a lo que hoy denominamos Castellano

 

Yo he deducido, como imagino vosotros, que crecho es crespo, léase MUY RIZADO. En realidad, CRESPO  =  CRECHO significaba ROJIZO rizado y ambos términos evocan a LAS AGUAS DEL OCCÉANO OCCIDENTAL (Atlántico = Kantábrico), onduladas por naturaleza y a las que el Sol Poniente tiñe de color ROJIZO. Existe una palabra que da fe de todo esto y que prueba que nuestras lenguas (como TODOS nosotros) nacieron a orillas de ese MAR...:

 

CRESPO > CRESPÚSCULO > CREPÚSCULO

 

Dicho con otras palabras, la hora del CREPÚSCULO es aquella en que las AGUAS del mar que baña las Costas del NORTE de España, se tornan ROJIZAS. Léase, OCRES como el propio OCASO que comparte su nombre con el  OCCÉANO y con el OCCIDENTE

 

Que CRESPO = CRECHO significaban ROJO es indiscutible, si tenemos en cuenta que ambos términos son casi idénticos al que designa a la CRETA o arcilla roja… y al que da nombre a las rojizas CRESTAS de los gallos. Y en la lengua griega, la palabra KRESSOS describía los colores áureo y rojizo del SOL, siendo ésta la razón por la que los antiguos Españoles denominaron KRESSOS a su primer Monarca y supuesto antepasado: el mítico JERIÓN sobre el que pronto tendré que volver a hablaros, al hilo de la Montaña Sagrada de los Catalanes: MONTSERRAT

 

Los CRESPONES negros que hoy les ponemos a las banderas, en señal de luto, eran originariamente ¡¡ROJOS OSCUROS!! como la sangre coagulada del Sol que (se suponía) teñía cada día las aguas del OCCÉANO OCCIDENTAL cuando el ASTRO que nos alumbra muere a la hora del CRESPÚSCULO

 

Como la SANGRE ha sido identificada siempre con la MUERTE, de ahí el que las banderas y pendones de los pueblos KANTÁBRICOS tuvieran ese color ROJO OSCURO o MORADO que ACREDITABA que los pueblos que lucían esos estandartes eran HIJOS de ese Mar OCCIDENTAL en el que SIEMPRE se dio por sentado que HABÍA NACIDO LA VIDA… y, con ella, LA PROPIA HUMANIDAD. O sea que el privilegio de lucir esos colores ROJIZOS oscuros sólo les cabía a los pueblos del NORTE DE ESPAÑA y de ahí el que el Lábaro de los antiguos Kántabros, los más viejos pendones de Castilla, el color de fondo de la Ikurriña y de la bandera de Nabarra… y, por supuesto, la bandera rojigualda del Reino de Aragón y Catalunya…, sean todos ¡¡¡¡ROJOS!!!, haciendo alarde del acendrado ORGULLO DE ESTIRPE de nuestros antepasados

 

¿Por qué son negros hoy los crespones y por qué es el negro el color fúnebre que representa a la Muerte? Pues porque los remotísimos pendones ocres-morados de nuestros antepasados, al paso de los siglos y con el concurso del humo y de la suciedad, oscurecían de tal modo que parecían talmente NEGROS. Y de ahí, y también por la oscuridad de la Noche, el hecho de que se haya consagrado el color negro como representación de la Muerte. Un DISLATE más de los millones que ha consagrado la IGNORANCIA… Y ya desde estas líneas encarezco a mis hijos para que el día en que yo me vaya al otro barrio, eviten por todos los medios el color negro y se esmeren en cubrir mis cenizas y mis cosas de color ROJIZO-MORADO. Es decir, ¡¡¡¡¡¡NAZARENO!!!!!!

 

¿Lo habéis PILLADO?

 

¿Comprendéis ahora UN MILLÓN DE COSAS que considero ocioso enumerar? ¿Comprendéis por qué el color NAZARENO (en toda su gama de ocres, morados y púrpuras) es la tonalidad predominante de las banderas y túnicas de nuestras Cofradías y Procesiones de la SEMANA SANTA, siendo como es la antiquísima celebración de ésta, EXCLUSIVA DE LA PENÍNSULA IBÉRICA?

 

¿Comprendéis por qué nuestros mayores se hacían ENTERRAR vestidos de NAZARENOS…, que no de negro? (Mi abuelo Jesús Rivero Ramos es el último del que tengo noticia; mi padre también lo pretendía, pero al final no se cumplió su deseo…).

 

¡O sea que el color negro se nos ha colado como un OKUPA cualquiera que le ha arrebatado su espacio y su GLORIA al color NAZARENO con que tradicionalmente se ha vestido a todos nuestros CRISTOS…!

 

Todo este asunto es realmente GRANDIOSO y REDONDO… Y es que, para acabarlo de rematar, el color ROJIZO del cabello y de las barbas de nuestros antepasados, venía a ser para ellos algo así como el certificado de la pureza y autenticidad de su estirpe. Sus cabellos poseían esa tonalidad ROJIZA porque la DEIDAD SOLAR había querido distinguirles con el mismo color CON EL QUE SE VISTE EL SOL CUANDO SE PONE, CADA NOCHE, POR ¡¡NUESTRO!! MAR OCCÉANO U OCCIDENTAL… Por eso ese color no podía lucirlo cualquiera: PORQUE ERA EXCLUSIVO Y PRIVATIVO DE ELLOS. Y la prueba de esto no sólo la ofrecían sus BANDERAS (que, por otra parte, se sabe que son las MÁS ANTIGUAS DEL MUNDO…), ¡sino algo tan propio y tan imposible de falsificar o de fingir como era el color ROJIZO de todo el vello que cubría sus cuerpos, desde la cabeza hasta los pies…!

 

¿Entendéis ahora por qué los pueblos del Norte de ÁFRICA y los Saharauis hasta ayer mismo, nos conocían a los ESPAÑOLES con el nombre de ¡¡¡¡¡NAZARENOS!!!!!, recordando el tiempo en que LES COLONIZARON NUESTROS PELIRROJOS ANTEPASADOS, cuyo color tanta FASCINACIÓN y DEVOCIÓN debía producirles? Exactamente lo mismo que sucedió con aquellos de nuestros ancestros que llegaron a AMÉRICA hace decenas de miles de años y a los que recuerdan las tradiciones de los AZTEKAS o divinidades como ese Ketzalkóatl del que antes nos hablaba, certeramente, nuestro amigo Alberto Balaguer…

 

¿Entendéis, igualmente, por qué los artistas EGIPCIOS cargaban tanto las tintas a la hora de prodigar los tonos OCRES en las representaciones de los FARAONES? Podréis encontrar infinitas pruebas de ello en las pinturas de sus tumbas y hasta, yendo un poco más allá, contamos con obras en las que se nos muestra a los Monarcas egipcios luciendo una tonalidad de piel intensamente ROJIZA. Una muestra espectacular de ello nos la ofrece un maravilloso relieve del Trono de TUTANKHAMON, en el que se nos muestra a éste junto a su mujer (hermana suya), luciendo ambos una piel acentuadamente ROJA, que ofrece un precioso contraste con el oro y con las piedras semipreciosas verdes, naranjas y azules que ayudaron a confeccionar tan extraordinaria y hermosa obra…

 

¿Comprendéis ahora, en fin, por qué en algunas tradiciones antiguas se identifica a los ATLANTES como LA RAZA ROJA? ¿Acaso porque eran rojos como los indios pieles rojas? ¡No! No era su piel sino sus cabellos los que eran ROJOS, aparte de que el hecho de vivir semidesnudos les curtiera hasta el punto de poseer, sin la menor duda, una piel igualmente ROJIZA… Debían tener, realmente, un aspecto IMPRESIONANTE, HERMOSO y ESPECTACULAR… No me extraña en absoluto que los habitantes de todos los rincones del mundo en los que recalaban, les tomaran por DIOSES y se sometieran de manera espontánea y natural a ellos… Y os recuerdo que algo de todo esto VOLVIÓ A SUCEDER hace sólo ¡¡CINCO SIGLOS!! cuando los Españoles afrontamos la Conquista de AMÉRICA ¿Qué más pruebas queremos?

 

Y en aquellos tiempos en que era todavía común el que los Españoles lucieran luengas y espesas barbas, podéis tener la certeza de que la casi totalidad de nuestros Conquistadores (incluso los de cabello castaño o negro), lucirían unas soberbias y preciosas BARBAS PELIRROJAS… Como la que ha lucido casi toda su vida este apasionado Introitista, hasta que la edad le ha rendido y le ha vestido de blanco… Por fortuna, puedo documentar el color de aquella barba mía que tanto añoro, porque tengo una muestra de ella… Es muy tarde ya y estoy cansado, o sea que en mi próximo Introito os lo cuento… Es una preciosa y tierna historia.

 

Como ilustración audiovisual de mi Introito he elegido un PPs sobre el Antiguo Egipto, en el que dos o tres de los Faraones que en él aparecen, incorporan la que constituye una de las pruebas más incontrovertibles de la ASCENDENCIA KANTÁBRICA de muchos de los Faraones… Os dejo que veáis todas esas fotografías con la mayor atención, en busca de ese detalle que da fe del verdadero origen OCCIDENTAL de los Reyes de los Egipcios. Un detalle que, ocioso es decirlo, los especialistas en la materia ni han olido siquiera… ¡Dios, qué CEGUERA! Os despejaré este enigma en uno de mis próximos Introitos.