Manual Instrucción Cósmica

Así nació el ADULTERIO… Tutankhamon VI

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Me imagino que todos conserváis en la memoria la estampa de mis dos nietos Arketais y Landertxu, cuyas fotografías incorporé a dicho Introito con el fin de ilustrar mi Comentario y de respaldar, con pruebas, cuanto sobre ellos acababa de relataros

 

 

 

 

 

 Jorge Mª Ribero Meneses

(por deseo expreso del autor, dejo el color de fuente original envido por el mismo a la redacción de Nueva Tartessos. Soliman Or) 

Pues bien, intentando una cabriola mental algo atrevida pero nada peligrosa para vuestra integridad intelectual, os ruego que relacionéis esas cuatro fotografías que tenéis ahí en vuestro ordenador (guardadas en la Carpeta de Archivo Introitos), con cuanto os he comentado en varios de mis escritos de la Serie Tutankhamon sobre el hecho de que todas las Naciones de la Antigüedad enviaban Embajadas al País de OCCIDENTE con el fin de seleccionar a individuos en los que se conservasen muy puros los rasgos de la RAZA PRIMIGENIA y a los que ofrecían la atractiva posibilidad de convertirse en MONARCAS en sus respectivos países, sirviendo de raíz para nuevas DINASTÍAS REGIAS, una vez que las anteriores habían quedado truncadas por falta de descendencia del último Rey o por accidente sufrido por sus herederos…

 

Es de sentido común que aquellos Embajadores (sin lugar a dudas, Sacerdotes) que efectuaban esas delicadas Misiones, debían hilar extraordinariamente fino a la hora de seleccionar al candidato más adecuado, nada menos que para convertirse en CABEZAS CORONADAS y, por ende, en AMOS Y SEÑORES de sus respectivos países… Lo que permite deducir que debía investigarse cuidadosamente la ascendencia de los candidatos, con el fin de descartar la existencia de taras familiares o de enfermedades hereditarias y tratando de acreditar, igualmente, que aquel que estaba llamado a convertirse en Monarca Absoluto, poseyera una salud de hierro y una Inteligencia lo más viva y despuntada posible. En suma, que no les valía cualquiera, por el mero hecho de que perteneciesen a LA ESTIRPE MÁS ANTIGUA DE LA TIERRA… Trataban de hacerse con LO MEJOR y en ese lo mejor estaba ímplícito otro de los valores que preceptivamente EXIGÍAN de los candidatos a REYES: que poseyeran OJOS CLAROS (azules o verdes) y CABELLOS CRESPOS y PELIRROJOS (o como mínimo, RUBIOS)…

 

Para decirlo en pocas palabras, lo que los Sacerdotes egipcios, asirios, eslavos, anatolios o de otras latitudes buscarían en las antiguas ASTURIAS kantábricas, serían NIÑOS de muy corta edad, del estilo de mis dos nietos citados, por cuyas venas fluyese caudalosa la sangre de la más noble y sagrada de las REALEZAS: aquella que comparten quienes dimanan de la RAZA PRIMIGENIA… La llamada Sangre Azul, alusiva muy probablemente a la condición MARINA de nuestros primeros antepasados…

 

Cae por su propio peso que esas EMBAJADAS emprendidas desde países próximos o remotos para buscar recambio a las DINASTÍAS REGIAS que se extinguían por una u otra razón, debían tener también el carácter de misiones comerciales en las que deberían efectuarse toda suerte de intercambios… Por lo mismo que cae por su peso que para interesar a los Candidatos a Reyes debía ofrecérseles toda suerte de obsequios valiosos y altamente apetecibles. Nadie abandona la tierra de sus antepasados, afrontando largos viajes repletos de peligros, si no es a cambio de unos argumentos materiales muy convincentes… Por la misma razón que en nuestros días, ningún científico o profesional que se precie se va a trabajar a un país lejano, si no recibe una oferta económica muy sustanciosa y contundente… Bueno, pues en la remota Antigüedad ocurría idem de lienzo y los Candidatos a Reyes, lejos de conformarse sólo con seductoras promesas, exigirían realidades tangibles y muy persuasivas…

 

Una de las razones por las que los Prehistoriadores NO DAN NI UNA EN EL CLAVO, es porque suelen olvidarse de que la manera de razonar y de conducirse de nuestros antepasados más remotos, era (salvando las distancias) muy parecida a la nuestra y, en lo tocante al INTERÉS y a la AMBICIÓN, idéntica. Hoy el 99,999% de los mortales SE MUEVE SÓLO POR DINERO y hace dos mil, diez mil o cien mil años sucedía exactamente lo mismo, aun cuando por entonces no fuera papel moneda lo que se apeteciera, sino los bienes que en cada época han sido más ambicionados, ya se tratase de metales y piedras preciosas…, ya de ÁMBAR…, ya de ganado…, ya de tierras de labor…, ya, en fin, de JÓVENES DONCELLAS en edad núbil… Que ha sido siempre, por razones absolutamente obvias, uno de los bienes de fortuna más apetecidos

 

Inteligentísimos como eran nuestros antepasados, resulta fácil deducir que aquellas EMBAJADAS “Sucesorias” que afrontaban viajes de MILES de kilómetros para buscar nuevos Soberanos en el Final de la Tierra o Finis-Terre, no se limitarían a seleccionar a una sola persona llamada a inaugurar una nueva Dinastía, sino que se preocuparían de que el futuro Monarca viajase acompañado por toda su familia y, muy especialmente, por sus HERMANAS y hermanos. Éstos en previsión de que pudiera sucederle algo al nuevo Rey…, y aquéllas PARA DARLE DESCENDENCIA

 

¿Qué sentido habría tenido afrontar esas costosas y peligrosas EMBAJADAS, si una vez llegados al país de destino, el nuevo Rey debía matrimoniar con una mujer indígena que ya, a las primeras de cambio, iba a ADULTERAR la sangre PURA del recién estrenado Monarca?

 

Notad cómo la palabra ADULTERIO con la que todavía denominamos a la unión sexual que un hombre o mujer consuman fuera del matrimonio, da fe todavía hoy del rigor de cuanto vengo desvelándoos, al retrotraernos a un tiempo remotísimo en el que LOS MATRIMONIOS SE CONSUMABAN ENTRE PERSONAS QUE COMPARTÍAN UNA SANGRE IDÉNTICA O MUY PARECIDA, con el fin de PRESERVAR el que fue siempre el MAYOR IDEAL de los pueblos OCCIDENTALES: LA PUREZA DE SANGRE.

 

Naturalmente, si el esposo o la esposa incurrían en infidelidad con una persona extraña y ajena a la propia familia, nuestros antepasados entendían (y no sin fundamento) que esos cónyuges infieles, al concebir hijos fuera del matrimonio, ADULTERABAN su pureza de sangre. Léase, la DEGRADABAN o ENSUCIABAN. Y de ahí la enorme SEVERIDAD con la que los pueblos de la Antigüedad castigaban a las MUJERES ADÚLTERAS…, víctimas por lo general de brutales castraciones o lapidaciones. Rigurosísimos castigos que no se les imponían porque hubieran engañado a sus esposos (que a esto nunca se le ha concedido demasiada importancia…) sino porque HABÍAN ENSUCIADO LA SANGRE DE SU PROGENIE… La habían ADULTERADO…, y de ahí el que diese en llamárselas ADÚLTERAS

 

Fue tal la obsesión por conservar su PUREZA DE SANGRE, entre las gentes que se sabían descendientes de la RAZA PRIMIGENIA, que para no correr ningún tipo de riesgos, optaron por adoptar como ESPOSAS a SUS HERMANAS, siendo ésta (a diferencia de lo que sucede hoy), la forma de matrimonio más respetable y más LÍCITA. Porque era la única que garantizaba que la sangre no iba a CONTAMINARSE

 

Los Genetistas, los Historiadores y los Arkeólogos se han quedado perplejos al descubrir que lo HABITUAL en toda la parentela de TUTANKHAMON era que SE CASASEN HERMANOS CON HERMANAS y ninguno de todos ellos ha caído en la cuenta de que ESTE HECHO constituye una prueba más, tan CONCLUYENTE como la aportada por el ADN, de que la progenie de TUTANKHAMON era de origen OCCIDENTAL.

 

¿Por qué se casaban los FARAONES originarios de OCCIDENTE con sus HERMANAS? Pues por la sencilla razón de que sólo ELLAS, en aquel remoto país norteafricano, podían ofrecerle al SOBERANO de EGIPTO la garantía absoluta de que sus hijos y su HEREDERO iban a conservar aquella idealizada PUREZA DE SANGRE que era, a la postre, la única que HOMOLOGABA y ¡¡¡LEGITIMABA!!! a los Reyes… Porque siendo preceptivo que éstos fueran originarios del PAÍS DEL OCASO, cae por su propio peso que en el momento mismo en que se unieran a mujeres de cualquier otra raza, no sólo verían corrompida su sangre sino que automáticamente PERDERÍAN EL DERECHO A REINAR… Y esto, para cualquier FAMILIA REINANTE, son ya palabras mayores… Entre otras cosas porque el paso que sigue a los destronamientos…, suele ser la DECAPITACIÓN de todos sus integrantes).

 

O sea que podéis imaginar qué celo pondrían todos los miembros de la FAMILIA REAL, en respetar escrupulosamente esa ley consuetudinaria que prohibía las uniones entre personas de sangres distintas…

 

¿Comprendéis ahora el profundísimo significado de aquella expresión utilizada por los Judíos españoles o Sefardíes, cuando refiriéndose a los habitantes de la población palentina de Dueñas, aconsejaban casarse como lo hacían éstos?: RUÍN CON RUÍN…, QUE ASÍ CASAN EN DUEÑAS

 

O sea que en CASTILLA y hasta hace muy poco tiempo, los varones SEFARDÍES practicaban el MATRIMONIO ENTRE IGUALES, recurriendo preferentemente, con toda seguridad, a sus HERMANAS o a sus PRIMAS

 

Observad cómo la palabra castellana PRIMA acredita cuanto vengo exponiendo, al ser Prima sinónimo de PRIMERA… ¿Primera?, ¿por qué primera? La respuesta es obvia: porque de la palabra castellana PRIMA se deduce que las PRIMAS eran las PRIMERAS a las que se recurría cuando llegaba el momento de elegir ESPOSA para formar una nueva familia… O sea que la ESPOSA surgía de la PROPIA FAMILIA y esto tiene TODO que ver con el origen del verbo castellano CASARSE, al casarse nuestros antepasados con alguien de su propia CASA...

 

¿Entendéis ahora por qué las lenguas catalana y francesa recurren también a un derivado de CASA para denominar a las PRIMAS con las que nuestros antepasados se CASABAN…?: COSINA = COUSINE Porque las PRIMAS, como parte esencial de la FAMILIA, compartían la misma CASA

 

(Aquí tenéis una más de los millones de pruebas que demuestran que la lengua Francesa es hija de la CASTELLANA. Porque cousine (prima) es un derivado de CASA, cuando resulta que el término francés para denominar a las casas es MAISON… Que, por cierto, es hija también de las palabras castellanas MANSIÓN y MESÓN… Las mismas que han dado nombre a los MANSOS o MASÍAS de los Catalanes y a los desvanes, buhardillas o mansardas, cuyo nombre se atribuye a un arquitecto francés… ¡COÑO, cuánta jodida IGNORANCIA por doquier!).

 

¡Ahora entiendo bien aquella información tan sorprendente que descubrí a los treinta y tantos años, cuando investigaba sobre el origen de los Judíos españoles…! Y es que me quedé ESTUPEFACTO cuando leí que nuestros antepasados los Sefardíes consideraban a todas las MUJERES que vivían en su casa, como PROPIAS… De donde se deduce, obviamente, QUE TENÍAN COMERCIO SEXUAL CON TODAS ELLAS, INDISTINTAMENTE. Y, por consiguiente, era el Cabeza de Familia el que FECUNDABA A TODAS LAS HEMBRAS que vivían en su casa y a su amparo, siendo la mayoría de ellas, sin lugar a dudas, PRIMAS, HERMANAS o incluso HIJAS del Jefe de la FAMILIA

 

Porque lo normal hasta hace cuatro días (así sucedió todavía en casa de mis abuelos paternos) es que las personas de Servicio no fueran mujeres extrañas a la familia, sino parte de ella, recurriéndose por lo común a parientas próximas que se quedaban solteras o viudas y que no tenían medios propios de vida. La familia las acogía, a ellas y a sus hijos si los tenían, y a cambio de recibir techo, calor familiar, ropa de vestir y comida…, se consagraban por entero a las tareas domésticas y a la atención de la huerta familiar y de los animales del corral propio, si los hubiere… No cabe duda de que era una solución inteligente, por mucho que en la práctica diera origen a infinitos abusos…

 

Durante mis años de genealogista, reconstruyendo la vastísima genealogía de mi familia, me llamó la atención constatar la enorme cantidad de hombres que se casaban con sus PRIMAS…, habiéndose perpetuado esta costumbre hasta el siglo pasado y hasta la generación que me ha precedido. Por lo mismo que era habitual que cuando un hombre se quedaba viudo, tras morir su Mujer en algún parto (cosa que era muy frecuente y común), el lugar de ésta como madre y esposa lo ocupase en el acto aquella de sus HERMANAS que permaneciera soltera o que se hubiera quedado viuda…

 

¡Qué profundísimas raíces tiene, como venimos viendo, aquella exclamación castellana que reza como sigue: ¡ASÍ TODO QUEDA EN CASA…!

 

Pues eso, como venimos viendo y sin necesidad de irnos a Egipto a estudiar a la familia de Tutankhamon, vemos cómo en el NORTE DE ESPAÑA en el que se ha forjado la lengua castellana, los ENLACES MATRIMONIALES o meramente SEXUALES…, se han resuelto en el SENO DE LAS PROPIAS FAMILIAS y sin necesidad de salir a buscar fuera de ellas… Una solución que hoy se juzgará como abominable pero a la que yo, discrepante como casi siempre, me limitaría a calificar de MUY INTELIGENTE

 

Ahora entiendo mucho mejor por qué mis ABUELOS PATERNOS, que eran ÍNTIMOS AMIGOS de mis ABUELOS MATERNOS e incluso estaban unidos por el vínculo de una LACTANCIA, hicieron todo lo humanamente posible para que los hermanos Rivero-Meneses se casasen con las tres hermanas Lázaro, una de las cuales es mi Madre… Lo que quiere decir que aunque los demás intentos fallaron, lograron su objetivo con uno de los hijos y con una de las hijas, llamados a ser mis Padres… Dicho con otras palabras, mi Padre no tuvo que moverse del pasillo de su CASA para encontrar a la que estaba llamada a ser “la Mujer de su vida”… Que es, más o menos, lo que como venimos viendo, parece haber sucedido siempre a lo largo de la Historia.

 

Todos estos sentimientos ancestrales eran tan sumamente intensos y profundos que el día en que se llevó a cabo la petición de mano de mi Madre, mi abuelo paterno le comentó a mi Padre que ese día era uno de los más felices de su vida Porque le había permitido, ¡por fin!, unir para siempre a las DOS FAMILIAS en UNA SOLA…

 

Sí, porque… ¡ASÍ TODO QUEDABA EN CASA! Tan en casa que, como no cesa de repetir mi Madre, incluso ahora, mi Abuelo (su Suegro) la trataba como una hija más… (y esto se aplicaba también a la hora de repartir las espléndidas propinas que tanto prodigase mi abuelo y padrino JESÚS RIVERO RAMOS…, cuyo ejemplo ha seguido, en esto y en casi todo, su hijo menor, hoy nonagenario, el TÍO JULIO, al que ya conocéis bien por Introitos anteriores)…

 

En suma, que la historia particular de mi familia, en el aspecto al que vengo refiriéndome, viene a ser un calco de lo que ha sido la Historia de los pueblos del NORTE DE ESPAÑA desde hace MILES DE AÑOS. Sí, pueblos que han tenido la SABIDURÍA de mantenerse FIELES al PRECEPTO del Matrimonio ENTRE IGUALES, establecido por LA RAZA PRIMIGENIA como el procedimiento más adecuado para preservar a cualquier precio su PUREZA DE SANGRE… y la PRÍSTINA LIMPIEZA DE SUS LINAJES. Por eso y más allá de amoríos episódicos que por lo común se producirían fuera del Matrimonio o en el ámbito de la Prostitución, el grado de hibridación entre la población CRISTIANA y la SARRACENA, durante los escasos siglos que se prolongó la presencia musulmana en el NORTE de España, fue prácticamente NULO… Dicho de otro modo, VIVIMOS JUNTOS PERO SIN MEZCLARNOS. O, como todavía decimos coloquialmente, JUNTOS PERO NO REVUELTOS

 

Que es exactamente lo mismo que ha sucedido en la España Kantábrica y en la Meseta Castellana, siempre que se ha producido una invasión extranjera: se ha aislado a los recién llegados y los lazos matrimoniales han seguido estableciéndose entre LOS IGUALES… Una costumbre que, como enésima confirmación de su ascendencia kantábrica, ha pervivido también en CATALUNYA hasta nuestra generación y con una fuerza extraordinaria. Las familias de la burguesía catalana más acrisolada han evitado sistemáticamente emparentar con Catalanes originarios del Sur de España, a los que se veía (y se sigue viendo), como acentuadamente DISTINTOS… Sin embargo y salvo los casos inevitables de gentes rabiosamente radicales que acaban perdiendo el Norte y el sentido común, no sé de ninguna familia profundamente CATALANA que haya vetado el matrimonio de sus hijos con Baskos, Castellanos, Asturianos, Gallegos, Aragoneses o Nabarros… Es decir, con las gentes del NORTE DE ESPAÑA a las que, en su fuero interno y más allá de sus sentimientos nacionalistas o independentistas, ¡¡RECONOCEN COMO IGUALES!! Y algo parecido podría decirse de los BASKOS, que aunque tampoco lo reconocerán jamás públicamente, se saben IDÉNTICOS a todos los restantes pueblos del NORTE DE ESPAÑA... Y más que a ninguno, a las gentes de ASTURIAS y de CASTILLA

 

Sois las primeras personas en toda la HISTORIA que estáis conociendo cuanto vengo desvelando en este Introito 172, y cuanto a este respecto ya había esbozado en algunos de los precedentes, consagrados al Asunto Tutankhamon… Porque se trata de un DESCUBRIMIENTO mío jamás vislumbrado hasta ahora y que, como venís comprobando, ofrece una visión de la HISTORIA y de la propia ESPAÑA, radicalmente distinta de la que hasta aquí habíamos conocido.

 

¿Pueden tildarse de racistas todas estas actitudes de nuestros antecesores que he venido descubriéndoos? A mi juicio, ¡EN ABSOLUTO! Todos los Españoles, por razón de nuestra Historia y de nuestra Cultura, sintonizamos bien con las gentes de cualquier otra raza o de cualquier otra religión, pudiendo llegar a alcanzar un grado de armonía en esa convivencia, como el que hizo universalmente CÉLEBRE a TOLEDO en la Edad Media, por la ejemplar convivencia que en ella se daba entre la sociedad CRISTIANA, la JUDÍA, la MUSULMANA… y, añado yo, la JITANA. Y alguna vez he escrito que MADRID (vecina de Toledo) es la principal HEREDERA de ese ejemplar ESPÍRITU DE TOLERANCIA y de CONVIVENCIA que hizo merecidamente célebres a los CASTELLANOS de Toledo a lo largo de toda la Edad Media…

 

Aunque la demagogia y el buenismo progre hoy en boga lo están confundiendo absolutamente todo, RACISMO es el sentimiento xenófobo, desdeñoso o discriminatorio hacia otras personas, por razón de su raza, del color de su piel, de su cultura o de su religión… De donde se deduce que una persona (¡es mi propio caso!) puede llegar a sentir una profunda simpatía por TODAS las etnias (y muy especialmente por los Negros y los Jitanos…) y sin embargo y FIEL A SUS RAÍCES, A SU EDUCACIÓN, A SU HISTORIA Y A SU CULTURA, no estar dispuesto a hibridarse con ellas a través de vínculos matrimoniales. Y no porque las considere inferiores o porque sienta el más minúsculo desdén hacia ellas, sino por todas esas razones que han ido quedando enumeradas en este escrito y que, como os he dicho, vienen AVALADAS por CENTENARES DE MILES DE AÑOS DE HISTORIA y, por ende, por TONELADAS DE SABIDURÍA acumuladas por nuestra Raza desde que fuera elegida por el Destino como MADRE Y RAÍZ DE TODAS LAS DEMÁS.

 

Porque la Historia enseña que la Raza KANTÁBRICA, forzada por las circunstancias de su expansión por todo el Planeta, así como por determinadas catástrofes naturales que la diezmaron, supo  hacer excepciones en su vieja norma consuetudinaria y debió renunciar, en numerosas ocasiones, a seguir el viejo Precepto Ancestral de la Preservación de la pureza de sangre… Y esa misma Historia enseña que los frutos de esas excepciones han sido siempre PEORES que los que tradicionalmente hemos venido obteniendo a través de la SABIA PRÁCTICA del MATRIMONIO ENTRE IGUALES O AFINES

 

Cada persona debe ser libre de conducirse como le plazca o le apetezca. Si alguien quiere mezclarse con otras razas, que lo haga. Y si no desea hacerlo, tiene todo el derecho del mundo a actuar de esta guisa y a mantenerse fiel a su estirpe y a su cultura. Pues no debemos perder de vista que estos sentimientos puristas (y tal vez como reacción y por emulación) se dan hoy en todas las razas, siendo muy comunes entre los pueblos asiáticos, entre los Judíos y entre los mismísimos Negros o Jitanos. De donde se infiere que todos los pueblos han alcanzado ya la SABIDURÍA que subyace tras la costumbre de la UNIÓN ENTRE IGUALES…, practicada ya por los FARAONES EGIPCIOS, hace varios miles de años, para preservar como el mayor tesoro LA PUREZA DE SU SANGRE KANTÁBRICA, que les acreditaba como DESCENDIENTES DEL PUEBLO MÁS ANTIGUO DE LA TIERRA

 

¿Sabéis por qué y de quién recibió el castellano RODRIGO DÍAZ DE VIVAR el sobrenombre o alias de EL CID? No creo que lo sepáis porque hasta dentro de un momento, cuando os remita este Introito, nadie lo ha sabido jamás.

 

Fueron nuestros invasores musulmanes quienes le impusieron al CID ese epíteto o alcuño. ¿No os imagináis por qué? Pues porque tanto por su elevada talla, como por su corpulencia como, sobre todo, por su luenga barba PELIRROJA, Rodrigo Díaz de Vivar fue contemplado por sus enemigos sarracenos ¡COMO UN REY! Más aún, le vieron como el ARQUETIPO DE MONARCA, como la representación por antonomasia de un SOBERANO, de un REY… Tened presente que la mayor parte de nuestros invasores Sarracenos no eran propiamente Árabes sino BEREBERES originarios no de la lejana Arabia, sino del MAGREB.

 

¿Sabéis qué nombre les daban a los REYES aquellos Bereberes que invadieron la Península Ibérica bajo la bandera del Islam? Éste:

 

¡¡¡ ACYID !!!

 

El CID era EL REY por definición y por excelencia para nuestros invasores BEREBERES del Norte de África, porque en sus tradiciones inmemoriales los REYES sólo podían responder a los rasgos que ellos vieron reproducidos en la figura de su acerbo enemigo Rodrigo Díaz de Vivar: un hombre fuerte, de gran estatura… y de barba PELIRROJA. Léase, los rasgos de nuestros más remotos antepasados del MUNDO PRIMIGENIO kantábrico que, MERCED A LOS MATRIMONIOS ENTRE IGUALES, han pervivido casi INTACTOS en muchas gentes de CASTILLA ¡hasta nuestros días!

 

Y ahora vienen las dos sorpresas finales que os tenía reservadas: esa imagen idealizada y tópica de los REYES por antonomasia que tenían los pueblos del Magreb, era exactamente la misma que tenían los antiguos EGIPCIOS que viajaban hasta el PAÍS DEL OCASO para buscar REYES que respondieran a esa factura. ¿Y en qué me fundo para hacer esta afirmación tan rotunda? Pues muy sencillo:

 

¡¡¡En que los antiguos EGIPCIOS eran de la misma raza BEREBER que los Magrebíes que le impusieron al CID este nombre, porque les deslumbraba su porte y su castellanísima barba PELIRROJA…!!!

 

En suma, que las mismas tradiciones y costumbres que hace CUATRO MIL AÑOS inducían a los Egipcios a venir al NORTE DE ESPAÑA a buscar individuos de la Raza Primigenia que sirvieran de raíz para sus DINASTÍAS…, fueron las que hace sólo MIL AÑOS indujeron a nuestros invasores norteafricanos a imponer a EL CID este alcuño, porque le contemplaban, fascinados, como EL REY POR ANTONOMASIA…

 

Porque, para ellos como para sus parientes los antiguos Egipcios, un REY no podía ostentar esta Dignidad… ¡¡¡si no poseía CABELLOS ROJOS!!!

 

Pero ésta será materia para un próximo Introito, porque hoy me quiero despedir con esa segunda sorpresa que os anunciaba: me imagino que os intrigará saber de dónde procedía ese término, ACYID, con el que los Bereberes designaban a los REYES

 

Pues ese ACYID es una levísima corrupción del verdadero nombre del REY ibérico por definición y por antonomasia: HÉRKULES. ¿Cuál era ese nombre? Aquí lo tenéis:

 

¡¡¡ ALCIDES !!!

 

Y ocioso es decir que nuestros antepasados siempre identificaron a Hérkules ALZIDES como un GIGANTÓN de cabellos CRESPOS y PELIRROJOS.

 

Como EL CID. ¿Lo habéis pillado?:

 

ALCIDES   >>>   EL CID

 

¿Verdad que no ha existido ningún otro CID en la Historia, en país alguno, excepto el Gran Héroe castellano? ¡Pues ahí tenéis la mejor prueba de que los antiguos FARAONES egipcios compartían la misma RAZA y ORIGEN que Rodrigo Díaz de Vivar

 

HÉRKULES era conocido también como EL REY DE OCCIDENTE, por eso los antiguos Egipcios extrapolaban ese epíteto a su Dios supremo, Osiris, al que conocían también como EL SEÑOR DE OCCIDENTE

 

Más claro…, el agua. O mi beso, guiño, sonrisa y flor de despedida…

 

He dicho.