¿Qué pasó en Orce?

En 1983 José Gibert propuso que existía presencia humana en Venta Micena, envejeciendo la llegada del hombre a Europa un millón de años. Esta hipótesis fue cuestionada por algunos, principalmente el Dr. Lumley, autoridad del momento, quien proponía que el hombre no había llegado a Europa antes del medio millón de años. Sin embargo, el Dr. Gibert defendió su hipótesis hasta su muerte, apoyado siempre por nuevos y contundentes datos objetivos. Un fragmento de cráneo, dos de húmero y un molar atribuidos a Homo habían sido descubiertos por él en los sedimentos de Orce. En 1997 investigaciones realizadas desde la Univeridad de Granada por los Drs. Enrique García Olivares y Concha Borja, junto con otras hechas en la Universidad de California por Gerald Lowenstein demostraron, utilizando nuevos métodos analíticos, que los fósiles de Orce eran humanos. A diferencia de Pitldow, en Orce las nuevas y resolutivas metodologías analíticas no consiguieron zanjar el debate para todos, sólo para aquellos que creían en la objetividad de la ciencia.

 

El tiempo le ha dado la razón a José Gibert, aunque ha sido demasiado tarde para él. Durante más de 20 años insistió en la necesidad de actuar en Venta Micena para recuperar más información. En los últimos 15 años ‘comisiones de expertos’ que asesoran a la Administración consideraron que esto no era necesario, impidiendo el desarrollo normalizado de las excavaciones. Actualmente existe un nuevo proyecto presentado a la Consejería de Cultura para realizar esta labor. El equipo está integrado por paleontólogos del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Geólogos del CSIC de Granada, Bioquímicos de la Universidad de Granada, Arqueólogos de la universidad de Oxford, Geocronólogos de Berkeley y hasta un total de 7 instituciones nacionales y 6 internacionales. Esta propuesta está avalada plenamente por expertos independientes. A día de hoy no existe resolución respecto a este proyecto para trabajar en Venta Micena, Fuentenueva-1 y Solana del Zamborino, tres localidades clave de la Depresión de Guadix Baza, abandonadas desde hace demasiados años. Confiamos que este proyecto sea aprobado y que en 2009 podamos continuar las investigaciones que nuestro colega, el Dr. José Gibert inició en 1976 al descubrir Venta Micena. Este sería un buen final para unos acontecimientos difíciles de entender, si no se conoce la historia de la Paleoantropología. La sociedad civil, autoridades científicas y administraciones locales lo apoyan, esperemos que esta vez la Comisión Andaluza de Arqueología también.